Bienvenidos!

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miércoles 15 de octubre de 2008

A la carga!

Vuelvo. Con todo. Vuelvo por que la ruta 40 sigue para el Norte del país y este verano la visito.

La idea es partir de Buenos Aires con destino a Mendoza y de ahí subir toda la ruta por La Rioja, Catamarca, Salta y Jujuy -anke Tucumán- y luego cruzar el país hacia Misiones para visitar las cataratas -pueden creer que no las conozco!?- para luego bajar por la peligrosa ruta 14 Mecosur a Buenos Aires.

Aun estoy trabajando sobre mi último viaje por Medio Oriente y debo publicar TODO antes de comenzar a contarles sobre este nuevo emprendimiento. Paseen por mi otro blog, y en breve nos encontramos por acá.

domingo 28 de octubre de 2007

Otro relato...

Hoy publicaron en el Diario Clarín un relato de mi viaje por Sumatra. Si estan interesados pueden leerlo aquí.

Gracias, Clarín por encontrar mis relatos interesantes!

martes 23 de octubre de 2007

¡¡Colega!! ¿No será mucho?"

Increíble...

el Señor Horacio de Dios, periodista de trayectoria en este ámbito turístico -y dueño de su propia editorial- ha publicado el pasado domingo un artículo, en el prestigioso periódico "La Nación" donde me llamaba "Colega".

Un poco mucho, Horacio! pero muchas gracias!!

Si les interesa, lo pueden leerlo haciendo click AQUÍ.

viernes 21 de septiembre de 2007

Que bueno!

La gente de The Tourist Channel incluyó uno de mis relatos de este blog en su página. Lo pueden visitar haciendo click aquí.

Gracias THC Tourist Channel por encontrar los relatos interesantes!

viernes 15 de junio de 2007

Otro cuento...

Nuevamente han publicado otra de mis anécdotas! Esta vez en un magazine online para "jóvenes de mas de 40" llamado En Plenitud. Pueden leer la historia haciendo click AQUI.

Espero que les guste.

domingo 3 de junio de 2007

Sigo Intentandolo

La Revista Viví Sophia me ha otorgado dos páginas para relatar muy brevemente mi viaje, utilizando la actual creencia de que el consumidor actual "NO LEE", por lo cual se utilizan mas las fotos que el relato en sí.

De todas maneras estoy muy agradecida por que me dieran el espacio. Espero seguir esta "cruzada" de incentivar a más mujeres a darle la vuelta al mundo, justo por el ombligo.





Si hacen "Click" en las imagenes, las podrán agrandar para verlas mejor y poder leer, si acaso se encuentran entre el "pequeño sector que aún lo hace". Las fotos, por supuesto, son mías.

Espero que les guste!

domingo 6 de mayo de 2007

La Nación

Esta semana publicaron en el prestigioso diario La Nación de Argentina un breve cuento que me solicitaron. Lo pueden leer aquí.

sábado 7 de abril de 2007

Revista Noticias

Hace un tiempo me realizó la Revista Noticias una entrevista a raíz de mis blogs y mis viajes. Luego de un tiempo de espera ha sido publicada y lo pueden leer en este link o comprando la revista de esta semana.

Gracias por encontrar mis relatos interesantes! No hace mas que reafirmar mis deseos de seguir contando los viajes, las experiencias y aprendizajes.

Me resta informarles que sigo cargando las paginas de este blog, con fecha del viaje, así que subscribanse para seguir recibiendo las nuevas páginas.

sábado 10 de marzo de 2007

Entrevista

Hace poco tuve la satisfacción de saber que es real, que me leen! Desde la comunidad de Blog Hispano, donde mis blogs siempre rondan en el ranking las posiciones 20´s, me realizaron una entrevista, la cual ha sido publicada en este enlace. Si alguno así lo siente, puede dejar sus comentarios a pie de página.

Gracias a los chicos de Blog Hispano por encontrar mis relatos interesantes!!.

jueves 1 de marzo de 2007

Se solicita donante...

Fué imposible... sencillamente no pude escribir las entradas en paralelo a como iba aconteciendo el viaje... pasé HORAS en los locutorios tratando de subir las páginas y fotos, para que luego me diga: "no se puede conectar con el servidor".


Si alguno de mis fieles seguidores cuenta con una laptop vieja que me sirva para ir tipeando en el camino mis aventuras y luego simplemente subirlas al Internet... si cualquier empresa desea auspiciar a esta humilde relatora de viajes... si algun ex novio tiene posee una y no sabía cómo ponerse nuevamente en contacto conmigo... también puede abusar de esta entrada, para aprovechar las circunstancias... ;)

Mientras tanto queda la promesa: Acabo de regresar a Buenos Aires, y las estoy cargando. Nos dejen de visitarme.

Un abrazo fuerte a todos.

jueves 15 de febrero de 2007

Antonie de Saint Exupéry

Este escritor francés, nacido el 29 de Junio de 1900 en Lyón, Francia fue más conocido por su obra El Principito, que por su fascinante vida y literatura. En 1916 asistiendo a la la Academia Saint-Jean à Fribourg, en Suiza, tuvo su primer contacto con la literatura.

En
1918 ingresa a la Escuela Naval del Instituto San Luís, en París. Antoine fracasa en el oral del curso de ingreso, y decide inscribirse como oyente libre en la Escuela de Bellos Artes, en la sección de arquitectura. El 9 de abril de 1921, es llamado a servir a la patria y destinado al 2do Regimiento de Aviación en Estrasburgo, como soldado raso, en los "rastreros". Bajo la dirección de Robert Aéby, aprende a pilotear.

A finales del año, es trasladado a Casablanca, en el Regimiento 37 de aviones de caza, para mejorar sus técnicas de vuelo. El 23 de diciembre del mismo año, obtiene su título de piloto civil y es aceptado en el concurso de los alumnos-funcionarios ministeriales de reserva. El 10 de Octubre de 1922 ya con su titulo de piloto militar es promovido a piloto de reserva, escogiendo el regimiento 34 de aviación de Bourget como base. En enero de 1923 tuvo su primer accidente aéreo. En 1926 publicó su primer cuento "El Aviador" mientras es convocado por el aeropuerto Toulouse-Montaudran. Al cabo de dos meses, queda encargado finalmente de escoltar al primer vuelo de correos hacia Alicante. Saint-Exupéry queda al mando del Correo del Sur entre Toulouse-Casablanca (Marruecos) y Casablanca-Dakar (Senegal) con sus compañeros de equipo Mermoz, Guillaumet, Riguelle y Reine.

Después de un año en servicio, el 19 de octubre, es nombrado Jefe de Escala de Cabo Juby, Marruecos. Esta es la escala estratégica entre Toulouse y Dakar. La misión de Saint-Exupéry consiste en establecer un lazo con las tribus locales. Por la noche, para abatir su soledad, escribe "Correo del Sur". En Marzo de 1929 Saint-Exupéry vuelve en Francia y firma un contrato con Gastón Gallimard en el que se compromete a siete novelas. En septiembre, nombrado jefe del Aeropostal Argentina, Saint-Exupéry reúne Mermoz y Guillaumet en Argentina donde crea la línea patagónica entre Comodoro Rivadavia y Punta Arenas, el punto más al sur de la Cordillera de los Andes.

El 7 de abril de 1930, es nombrado Caballero de la Legión de Honor, título de la aeronáutica civil, por los servicios prestados en Cabo Juby. Entre 13 y el 18 de junio, Saint-Exupéry sobrevuela los Andes con el piloto Deley en busca de Guillaumet, perdido en una tempestad. A finales del verano, el escritor Benjamín Crémieux le presenta a Saint-Exupéry Consuelo Suncin, viuda del escritor argentino Gómez Carillo. En enero de 1931, Saint-Exupéry vuelve a París con el manuscrito de "Vuelo nocturno", sobre sus experiencias tanto en el África como en la Patagonia. Éste se publicaría ese otoño y obtendría el Premio Fémina. El 11 de abril se casa con Consuelo Suncin en la iglesia d'Agay. El matrimonio civil se efectúa en el ayuntamiento de Niza el 22 de abril. En 1932 Saint-Exupéry se reincorpora al servicio de Aeropostal: vuela entre Marsella y Argelia, luego escolta el correo hasta Dakar.

En 1933 todas las líneas aéreas son reagrupadas bajo el nombre de Aire France: Saint-Exupéry presenta su candidatura para ser integrado como piloto, pero es excluido. Como piloto de pruebas con hidroaviones, tiene un accidente en la bahía de Saint-Raphaël donde casi muere ahogado y pone fin a su carrera de piloto de pruebas.

Enviado por Air France, en 1934 se va a Saigón el 12 de julio. Como consecuencia de una avería en la nave, es obligado a amerizar en la desembocadura de Río Mékong, privándolo de la visita de Angkor Wat. El 22 de julio, está de regreso a Marsella, decepcionado y enfermo.

A finales de abril de 1935, Saint-Exupéry se presenta para un reportaje en Moscú para el periódico París Soir: escribe una serie de seis artículos que son un éxito rotundo entre el público. En noviembre hace un raid de 11.000 Km. alrededor de Mediterráneo en compañía de su mecánico Prévot y de Conty, para presentar Air France. El trío vuelve agotado.

Otro raid es organizado entre París y Saigón para intentar conectar ambas capitales en menos de cinco días y cuatro horas. Saint-Exupéry y Prévot despegan el 29 de diciembre. El 30 de diciembre a las 2h 45 de la mañana, el avión se avería sobre el desierto de Libia y se estrella. Ambos pilotos quedan perdidos en el desierto. Después de haber andado tres días por el desierto, Saint-Exupéry y Prévot son recogidos por una caravana de Touaregs que los lleva hasta Cairo.

En primavera pasa unas semanas en Mogador, Marruecos para el rodaje de Correo del Sur. La guerra civil española estalla el 17 de julio. En agosto, Saint-Exupéry es enviado a Barcelona para relatar los acontecimientos. Las escenas de esta guerra fratricida lo revuelven y el 7 de diciembre de 1936, Mermoz desaparece en el mar a bordo del Cruz del Sur, dejándolo muy trastornado. Durante 1937, entre abril y julio, regresa a España. En Madrid, en compañía de Hemingway, Passos, Henri Jeanson y de Joseph Kessel, asiste en la guerra del lado republicano. Un breve viaje por Alemania en agosto le hace dar cuenta que el nazismo se hizo una institución de la que hay que desconfiar.

En 1938 Saint-Exupéry participa en un nuevo raid que debe conectar Nueva York con Tierra del Fuego. Dejando el aeropuerto de Guatemala el 15 de febrero, el avión, demasiado cargado, se estrella en final de pista. Prévot está gravemente herido y Saint-Exupéry pasa un mes en el hospital de Guatemala. En primavera, en New York, comienza a escribir "Tierra de Hombres". A finales de agosto, se encuentra en París en el momento de los acuerdos de Munich el 30 de septiembre.

En enero, Saint-Exupéry es promovido a Oficial de la Legión de Honor, con Guillaumet como padrino. "Tierra de los hombres", que aparece en febrero, recibe el Gran Premio de la Academia Francesa en otoño. En los Estados Unidos, bajo el título de "Wind Sand and Star" obtiene el National Book Award.

El 2 de septiembre, Francia e Inglaterra declaran la guerra a Alemania. El 4, Saint-Exupéry es trasferido a Toulouse como instructor. Pero él quiere participar en la guerra: en noviembre, es destinado al grupo de reconocimiento 2/33 basado en Orconte en Haute Marne.

En enero deja la 2/33 por Athies-sous-Laon. El 22 de mayo, se va en misión a Arras: esta expedición, relatada en "Piloto de Guerra", le valdrá ser condecorado con la Cruz de Guerra con Palmas y citado a la orden del ejército el 2 de junio. En consecuencia del armisticio firmando el 22 de junio, Saint-Exupéry se instala en Agay y se pone a escribir "Ciudadela".

En Lisboa, el 27 de noviembre, se entera de la muerte de Guillaumet, abatido en el Mediterráneo. El 21 de diciembre de 1941 se embarca sobre el Siboney y llega el 31 a New York.

Saint-Exupéry quiere incitar a los americanos a entrar en guerra junto a los Aliados, pero sin éxito. La comunidad francesa instalada en New York lo desaprueba porque se niega a tomar partido por de Gaulle o Vichy. Invitado por Jean Renoir, se retira a California. Durante estas largas semanas, redacta a "Piloto de Guerra". El 9 de diciembre los Estados Unidos entran en guerra.

"Piloto de Guerra" cuya traducción americana es "Flight to Arras" aparece en febrero de 1942. Los americanos están consternados por el cuento del escritor. En Francia, el libro que edita solamente 2100 ejemplares, es vetado por las autoridades de Vichy. Debido a que Saint-Exupéry a menudo se dibuja como un pequeño personaje, Curtice Hitchcock, su editor americano, le propone escribir un cuento para niños. El escritor decide ilustrar su mismo cuento: será "El Principito".

A finales de noviembre, en una carta a los franceses bajo el título "Carta abierta a franceses en todas partes" Saint-Exupéry los exhorta a reunificarse para enderezar el país una vez que los alemanes lo dejen finalmente.

El 6 de abril de 1943, "El Principito" aparece New York. Saint-Exupéry deja los Estados Unidos el 20 de abril y llega el 4 de mayo a Argelia. Sigue prácticas de entrenamiento en Lagouhat, luego reúne el grupo 2/33 en Oujda, Marruecos. Es promovido a Comandante en junio y efectúa su primera misión el 21 de julio, partiendo de Marsa en Tunisia. En consecuencia de un incidente en agosto, es puesto en reserva de mando porque es considerado demasiado viejo para ser piloto. (44 años). Así que pasa el invierno en Argelia, en compañía de Gide, Emmanuel Bove, Max-Pol Fouchet y Jean Amrouche. Continúa la escritura de "Ciudadela".

"Carta a un rehén" aparece en la revista de Jean Amrouche: "L'Arc", Edición n ° 1. Apoyado por el coronel Chassin, Saint-Exupéry encuentra el general Eaker que le autoriza a efectuar cinco misiones en el seno del grupo 2/33 instalado en Alghero, Cerdeña. El 2/33 es trasladado a Borgho en Córcega el 17 de julio. Es de esta base que Saint-Exupéry despega en su último vuelo el 31 de julio. El Lockheed Lightning P-38 (o F-5), se estrelló en el Mar Mediterráneo en lo que fuera su última misión.

La obra "Ciudadela" queda sin terminar, no siendo este impedimento para su publicación.

Un asteroide (el número 2578) fue bautizado con el nombre de Saint-Exupéry en 1975 en honor a su reconocimiento mundial.

miércoles 14 de febrero de 2007

Rawson - Pto. Madryn

Muy temprano por la mañana tenía que hacer rotar mis ruedas, ya que tanto ripio había gastado bastante las delanteras. Programamos primero hacer unas visitas que deseábamos en Trelew antes de partir.

Fuimos al Museo Paleontológico Eigidio Feruglio (MEF. $15 entrada). Un lugar increíble donde se pueden ver esqueletos de distintas variedades de dinosaurios, incluyendo el más grande hasta ahora localizado: El Argentosaurus. (Homónimo de la tierra donde fue descubierto: aquí).

El Museo está organizado por era geológicas que abarca desde el Arqueozoico, recorriendo el Precámbrico, Paleozoico, Cretacico y Cenozoico. En sus dos plantas se pueden ver restos que datan de millones de años, y en la entrada a la exhibición incluso hay un hueso de dinosaurio que te permiten tocar.

La entrada incluye la admisión a dos audiovisuales: Uno sobre el comienzo de la vida en el planeta, la vida a partir de las bactérias, algas y musgos, en una sala dentro de la exhibición que se proyecta de forma continua. El otro un film de vanguardia, con científicos de renombre hablando sobre la evolución de la tierra y las teorías evolutivas. Este ultimo se desarrolla en la Sala Germán Sopeña, el fallecido periodista y escritor que escribiese La Libertad es un Tren. Mis padrinos dicen que mi manera de escribir sobre otras culturas reflejan los pensamientos de ese libro suyo en especial.

Luego de esta visita, justo por el frente del edificio se encuentra el Museo "Pueblo de Luis". (La traducción del Gales de Trelew). Es un museo localizado en una edificación muy pequeña pero que vale la pena visitar. La entrada es un bono contribución de $2. Narra la historia de Cómo arriban los Galeses a estas tierras, y expone un sinfín de artículos de uso diario que utilizaban los primeros galeses, trayéndolos a bordo del Mimosa.

Antes de dejar Trelew fui a hacer rotar las ruedas. Las delanteras se encontraban bastante gastadas. Mas tarde partimos hacia Playa Unión, en Rawson. El Río Chubut desemboca en esta bahía, la Engaño, donde se forma la playa que lleva el nombre de una embarcación británica que naufragó frente a estas costas. Decidimos almorzar allí, en un restaurante llamado Marcelino´s, fundado en 1971. Comimos unos deliciosos frutos de mar y seguimos viaje hacia Puerto Madryn.




Me impactó su tamaño, una ciudad sin nada que envidiarle a cualquier barrio periférico de la capital nacional. La planta ALUAR es la mayor fuente de trabajo del área, junto al turismo. También contribuyen la producción de lana, la pesquera y de frutas que salen del Puerto Almirante Storni. (Desde la playa se ve hacia la izquierda). Fuimos al camping del automovil club y luego partimos a recorrer un poco en auto.


Visitamos la estatua de Indio Tehuelche, el viejo muelle construido en 1910 y la reserva de Punta Loma, a 17 kilómetros donde se pueden ver lobos marinos de un pelo.
El atardecer fue fabuloso. Camino hacia el muelle, sobre la avenida principal pudimos ver la estatua a Don Quijote de la Mancha. Una vez allí una bestial embarcación de crucero estaba anclada esperando el regreso de sus pasajeros. No recuerdo la empresa, pero si que era holandesa. La gente estaba toda pescando en un mismo lugar y le pregunté a uno de prefectura el por qué de esto:


- Porque el cardumen se encuentra allí a esta hora.
Buena respuesta, simple.


Un barco militar se encontraba anclado, he invitaban a recorrerlo. Muchos chicos corriendo por las cubiretas y oficiales de la marina mostrandoles los cañones y salas de mando. Me hizo recordar cuando fui a visitar la Fragata Esmeralda en el puerto New York. (Los buque-escuela Libertad-Argentina, Esmeralda-Chile y Elcano-España, son muy similares).

Por la mañana partimos hacia la Península de Valdés. 36 años me llevo llegar aquí. He viajado por páramos del mundo y sin embargo no conocía una de las fuentes principales de turismo de mi propia tierra. (Aún pendiente las cataratas del Iguasú).

Tomamos la ruta pasando por el frente de Aluar y llegamos a la entrada de la Península. Allí, luego de pagar la admisión a la Reserva Intangible Península de Valdés ($15 si mal no recuerdo) se recorren unos 30 km. hasta llegar al Istmo Carlos Ameghino, de tan solo 7 Km. de ancho. Esta península representa una riqueza tal de flora y fauna marina que la Unesco la declaró en 1999 Patrimonio de la Humanidad.

El estrecho permite visualizar las dos aguas, tanto del Golfo San José al Norte, como del Golfo Nuevo, al sur. A su vez a nuestra derecha se "cierra" también el Golfo San Matías de las costas argentinas, y en el pequeño golfo que se produce por el Istmo se encuentra la Isla de los Pájaros.

El nombre en sí es un error, ya que no se trata de una isla sino de un tómbolo, y no se trata de pájaros, sino de aves. Allí anidan variadas especies australes y marinas: biguá, garza bruja y blanca, gaviota cocinera, cormorán de cuello negro, ostrero común y negro, pingüino de magallanes, pato crestón, y Pato vapor Cabeza Blanca.

Al abrir la ventana el sonido penetraba todos los rincones y creaba un eco dentro del auto. El paisaje, la fisonomía de esta isla inspiró al escritor Antoine de St.Exupery a realizar el famoso dibujo de "Boa comiendo un elefante" del libro "El Principito". (más en otra entrada sobre la fascinante vida de este escritor).

Visitamos el Centro de Interpretación F. Ameghino y el Museo Regional Fuerte San José, lugares estratégicos para informarse sobre la flora y fauna del lugar y su ubicación diaria.

Luego de unos 27 km. se abre la estepa patagónica para mostrar un contraste de acantilados y mar: Puerto Pirámides. Decidimos visitarlo al regreso y seguimos viaje hacia Punta Norte, ya que nos habían informado que en Punta Delgada no había fauna al momento. (De todas maneras es bueno saber que allí es el único lugar donde cuenta con combustible).

La ruta de ripio mayormente en buen estado nos pinchó una rueda y tuvimos que cambiarla. Hay cosas que sinceramente jamás entenderé de este país: tenemos la Cueva de las Manos, esta maravillosa península, paisajes únicos en el planeta... y no invertimos en rutas que sean amigables para el turismo.


Llegamos a Punta Norte (77 km.) y mi ignorancia fue muy graciosa: veíamos los lobos marinos (leones marinos sería en ingles y para mi tiene mucho mas sentido) con esos cuellos gordos y peludos, peleando por su territorio, mientras las hembras amamantaban o descansaban, con sus crías alrededor. Unas grandes formaciónes grises estaban diseminadas por todas partes y mi hermana me pregunta por ellas. Yo contesto:

- Son rocas.

No pasó mucho tiempo que Cynthia me dice:
- Que raro... esas rocas se mueven...!

Muy gracioso. Jamás hubiera adivinado que eran los elefantes marinos!!


(Si abren la foto para verla más grande, veran que hay dos elefantes peleando con sus bocasabiertas)

Enormes moles de masa, tan grandes que sus movimientos fuera del agua son torpes y espaciados. No se dirigen en un solo trayecto a la costa, sino que deben realizar unas cuantas paradas en el camino. Las hembras y los machos son claramente distinguibles debido no solo a su tamaño, sino al color de su colgajo en la cara: la de los machos es más oscura.

Aquí nos separamos, el viento era fuerte en algunos lugares y quise absorber de este ecosistema; hice largos videos y algunas fotos que luego me mostraron sorpresas. Un vayado te separa de la costa, donde tranquila y apaciblemente estos animales se desenvuelven, sin notar la presencia, o al menos sin demostrarlo, del humano.

Una pasarela de unos 400 metros bordea la costa, pero al llegar a la mitad del trayecto se hacía bastante difícil seguir: los vientos venían cargados de altas dosis de arena, que lastimaba.Muchos extranjeros llegaron en ese momento, desde Caleta Valdés, debido a que los guarda parques les habían informado que a estas horas aparecieron, los últimos 3 días, las orcas para cazar crías. Un espectáculo típico de esta península, donde la orca arremete contra su joven víctima y se acerca tanto a la orilla que puede quedar encallada. Lo confuso de todo esto fue que a nosotras nos habían informado que era en Caleta Valdés donde esto ocurría...

Era un día soñado. El cielo azul remarcaba aún mas los colores turquesas de las aguas poco profundas de las costas, y el sol, compañero constante en la patagonia (donde el arbusto mas alto puede llegar al metro) acentuaba aun más los contrastes. Al dirigirnos al auto para seguir viaje, nos encontramos con una mulita o armadillo, que nos seguía. La gente se reía y evidentemente estaba "domesticada" debido a la afluencia de turistas, asi que decidimos darle una galleta de agua:



Seguimos viaje hacia Caleta Valdés. Al llegar el día se había nublado, pero las vistas de todas formas eran buenas. La costa abierta invita a recorrer una pasarela, dónde al final de la misma claramente se puede ver la caleta, un accidente geográfico que en mareas altas simula una isla alargada frente a las costas. Es durante esta marea que las orcas se acercan a alimentarse, pero para cuando llegamos la misma se encontraba en bajada.

Una alargada península mostraba a lo lejos varios elefantes marinos con crías, y algunos lobos de un pelo.El viento no daba tregua, había que aferrarse a la pasarela a veces para poder avanzar y la arenas golpeaba el rostro de forma bruta. Al llegar al restaurante y tienda de recuerdos vi que había una escalera que bajaba bordeando el acantilado y decidí tomarla. A los pocos metros uno puede ver con sus propios ojos restos fosiles, que lentamente, por mas de 60 millones de años , fueron construyendo los acantilados patagónicos.


Al llegar a la parte inferior me encontré unos 7 menos por sobre el nivel de la playa. Una playa tan extensa que hacia que los elefantes marinos que se encontraban en la orilla del mar descansando, se vieran como pequeños bultos. Es tan importante tener una buena camara digital con un zoom óptico de al menos 10x!.



IMPRESIONANTE. Ver cómo se mueven es simplemente genial.

Las nubes refrescaron el día y los vientos sencillamente lo convirtieron en frío. Hice algunas fotos y disfruté del aroma a mar, a iodo, a arena húmeda antes de volver a ascender.

Otros 70 kms. nos separaban nuevamente de Puerto Piramides. 70 kilometros de estepa y desierto patagónico, donde algun choique o guanaco nos deleitaban en su perturbación del paisaje.

Puerto Piramides resultó ser un pueblito de encanto. Muy chico, apenas unas cuadras frente a una gran bahía donde su playa se ubica, ofreciendo algunas formaciónes rocosas fosilisadas, donde algun artísta alguna vez colocó una puerta en la piedra tallada. Junto a ella también alguno se ha tomado el trabajo de hacer un "cuadro" con trozos de vidrios y azulejos de variados colores.


Practicamente todos los negocios promovían el buceo. Lamenté muchisimo el haber perdido mi billetera en el lago por enésima vez. Fuimos a una tienda donde compré algunos calcos y postales. De alguno de los pubs salía una musica reggae que se podía escuchar desde todo el pueblo. Es una especie de aldea hippie.

El atardecer nos trajo cielos azules nuevamente y el sol bañaba los acantilados de dorados. La brisa habia amainado, y una buena caminata en la playa fue de rigor. En un momento le dije a mi hermana:

- De haber sabído que esto era tan lindo, no me hubiera quedado en Puerto madryn. Hubiera elegido un camping por acá.

Comenzamos el regreso con cierta nostalgia. Por lo menos a mi me gusta permanecer en estos lugares donde uno conecta tan profundamente con el planeta, como el ser vivo que es. Pero la ruta quiso que dejara ese sentimiento de lado regalandome uno de sus característicos atardeceres patagónicos al frente.


Fuimos hacia la isla de los pájaros donde claramente las monjas de la capilla nos indicaron amablemente que nos dejaban pasar pero en cinco minutos cerraban la vaya. :) así que la visita fué breve, pero lo suficiente para viajar mentalmente y pensar que St. Exupery un día estuvo parado, quizas en el mismo lugar donde yo me encontraba en ese instante.

martes 13 de febrero de 2007

Dique Ameghino - Dovalon y Gaiman - Trelew


Con la sonrisa aun estampada en el rostro seguimos rumbo norte hasta la bifurcación de la ruta 31 a nuestra izquierda, de ripio. Luego de algunos kilómetros -donde hay que tener cuidado con los serruchos y guarda ganados en el ripio- se llega a un área con formaciones rocosas del período jurásico de proporciones descomunales. Su característico color anaranjado contrastaba con las viejas colecciones de la caolinera, con grandes montículos mezcla de colores blancuzcos y rosados.

El camino se convierte en un pasillo entre las rocas, que no dejan pasar la luz solar. Más adelante se llega al valle del Dique Embalse Florentino Ameghino. Aquí da la sensación que uno no estuve 10 minutos atrás recorriendo horas de desierto patagónico. Grandes sauces bordean la orilla del Río Chubut, y cordones con variedad de arboles, pinos y cipreses bordean las calles del pueblo.

En este lugar se puede realizar escaladas con rapel a través de las rocas para luego relajarse en gomones bajando el recorrido del río.

Vimos un busto rodeado de fotos, que mi hermana pensó que se trataba de Florentino Ameghino y su descendencia. Al acercarnos le comento que las fotos eran demasiado actuales, a menos que se tratara de los nietos y bisnietos... resultó ser un monolito levantado para los chicos que murieron en la catástrofe del año 2002, donde una multitud de ellos se subieron a la vez a un puente colgante. El mismo cedió por el peso, y los chicos fueron arrastrados por las corrientes.



Existen varias opciones de restaurantes y alojamiento: unas hosterías, campings y habitaciones en casas de familia. Desde el puente donde se encuentra la oficina de turismo uno tiene la sensación, mirando de frente a la pared de la represa que se le viene encima.

Subimos al auto y comenzamos el ascenso a la pared del dique, cruzando un túnel cavado dentro de la montaña. Al llegar al comienzo del puente que esta ubicado sobre la pared del dique salimos del auto. El viento era brutal, nuevamente, como en Monte León, debiendo anclar bien los pies para avanzar. De una lado de la represa el agua estaba tan elevada que casi se podía tocar con la mano. Del otro lado, en cambio, el pueblo, debajo, en la profundidad del valle. Todos los que nos habíamos detenido estábamos a punto de volar, así que seguimos camino. Otro túnel escarbado en el centro de la pierda de unos 90 metros nos llevó hacia el otro lado que eventualmente conectaría con la ruta 25 este, hacia los pueblos galeses. La misma estaba en reparación así que nos ha tocado nuevamente ripio. Estoy muy orgullosa de mi capacidad de manejo y de la performance de mi auto. A pesar de ser un ejemplar mas bien "baratito" se ha portado 10 puntos y no nos ha dejado en la ruta ni un momento, más allá de los eventuales pinchazos.



Al llegar a Dovalon confieso que me decepcioné un poco. Si bien el pueblo es muy bonito y pintoresco, la publicidad continua me indujo a pensar que se trataba de un pueblo GALES. (Welsh). No, sus pioneros lo fueron y los descendientes mantienen el idioma como segunda lengua, pero en cuanto arquitectura y diseño, es un pueblo patagónico con iglesias de arquitectura típica: Una nave principal con techo dos aguas de caídas bien marcadas, para evitar la acumulación de nieve. Estas iglesias no solo servían como casa religiosas, sino cumplían la función de escuelas y centros de reuniones sociales, donde se determinaban asuntos que envolvían a la comunidad completa. Muchas fueron arrasadas por las subidas del Río Chubut, que eran frecuentes en el siglo XIX. Las buenas relaciones que habían entablado con los Tehuelches ayudaron a sobrellevar estos momentos trágicos.

Los primeros Galeses arribaron a nuestras costas el 28 de Julio de 1825, a bordo del "Mimosa". Venían con la esperanza de encontrar un nuevo hogar, luego que las reformas agrarias británicas les hubieran expropiado sus tierras. Durante los períodos mas duros de su asentamiento crearon lo que hoy conocemos como Torta Galesa, una preparación rica en calorías y perdurable en el tiempo que incluía azúcar negra, nueces y harina.


En pequeño embalse se erige a la veda de la ruta, donde ruedas de molino giran constantemente con el pase de las aguas.

Seguimos viaje a Gaiman, y decidimos realizar la ritual visita a las casas de té galesas.

Estacionamos en la plaza del centro, frente a la iglesia y fuimos hacia Ty Nain, a tan solo unos metros de allí. Una vez que tocas el timbre te abre la puerta una joven empleada y te ubica en una mesa. Te informa el costo del servicio ($25 por persona) y no hay opciones, vendrá un plato lleno de pequeñas porciones de tortas y panes, con mantequilla y mermelada de tomates verdes, acompañados de una tetera vestida y todo!



Como cocinera debo dar mi opinión: las cosas no estaban fabulosas. En cambio el entorno lo fue. Una casa museo, donde cuelga de todo de sus paredes: artefactos, cartas originales, armas, fotografías, faroles. En varias estanterías convenientemente cubiertas por vidrio se encontraban utensilios de la vida diaria. Dos cocinas económicas, un hogar a leña, el incluso una antigua casa de muñecas.

Pudimos saber mucho de la historia del lugar a través de esta visita. Para los futuros visitantes les cuento que la más popular es Casa de Té "Ty Te Caerdydd", un poco alejada del centro, pero bien señalizada. Aquí fue donde Lady Diana tomó el té cuando visitó el área. Cada uno sabrá hacer su ecuación. Si va por las tortas o por la historia.

Seguimos viaje, bastante llenas por cierto y nos dirigimos directamente al camping de Trelew. Estaba a unos 6 km del centro, así que fuimos y armamos campamento, nos bañamos y fuimos a cenar a lo de Nilda Cansio, la madre de una compañera de foro de El cuerpo de cristo, una página sobre experimentación culinaria.

Muy amable, Nilda sin siquiera conocernos nos dio acceso a su casa, nos invitó a cenar y pasamos una estupenda noche charlando con gente local y escuchando sus puntos de vista sobre temas regionales. Gracias, Nilda, GoGo y Oscar!

lunes 12 de febrero de 2007

Camarones y el Cabo Dos Bahías


Volvimos a la R3. Nuestra querida y descuidada arteria, donde circula todo lo que del sur nos llega y todo lo que el sur necesita del norte. El único acceso directo y sin embargo tan abandonado.

El desierto patagónico se vuelve compañero nuestro y se suma al viaje. Comenzamos a subir rumbo Norte para llegar a Caleta Oliva. Desde la ruta misma se pueden apreciar las bombas petroleras, que trabajan sin descanso, noche y día, subiendo y bajando para absorber los restos fósiles de nuestros queridos predecesores.

Al llegar a la ciudad la ruta se adentra y se convierte en Avenida. Una rotonda con el Monumento al Petrolero te saluda justo cuando te encontras en el corazón de la localidad. No nos detuvimos, seguimos avanzando, estaba ansiosa por llegar a un lugar.

Pasamos La Lobería (donde no se veía ningún mamífero en ese momento) y continuamos hasta Rada Tilly. A tan solo 15kms de distancia de Comodoro Rivadavia es el área de fin de semana de los lugareños. Una extensa playa de unos 3 Km. de largo, bastante protegida de los vientos por dos acantilados que cumplen la función de miradores, en forma circular. El ubicado en la zona Sur se llama "Punta del Marqués" y cuenta con una reserva natural turística de lobos marinos. La que se ve hacia el Norte es "Punta Piedras". Una divertida mezcla arquitectónica y una inmensa playa de estacionamiento me hicieron imaginar el tumulto de gente que se darían reunión aquí durante un sábado o feriado.




Debido a que acababa de dejar Santa Cruz para ingresar a Chubut, me dirigí a la estación de policía, a renovar la denuncia de mi perdida de documentos. La oficial a cargo, un dato al margen pero totalmente pintoresco, me informó que era "la hora de la siesta" y no había oficiales para tomarme la nueva declaración. Que linda vida. Que hermoso es el interior, donde la pausa sabe a mate y sombras y susurros. Me confirmó que si ella me detenía en la ruta, con la denuncia realizada en Calafate estábamos bien, así que desistí de seguir ocupando mi mente en este tema. Llegado el caso, cruzaría el puente cuando debiera de hacerlo. Preferí, en cambio caminar por la playa, donde un hombre con traje de neopreno caminaba aeróbicamente dentro del agua de lado a lado de los acantilados. Tímidamente sumergí mis pies en la orilla para descubrirla templada. No tan fría como me la imaginaba. Gigantescas cholgas y mejillones de colores perlados cubrían la superficie de la playa y tomé algunos prestados para hacer algo en mi casa en Mar de las Pampas. Un "llamador de Ángeles" o alguna artesanía con mis sobrinos.

Seguimos viaje hasta Comodoro Rivadavia. Luego de preguntar por direcciones encontré un camino de ripio detrás de la ciudad que subía una cuesta. Era un área mas bien despoblada, con algún que otro rancho aquí y allá, quizás un tanto "marginal" pero no temible a mi criterio. No necesariamente la cualidad de indigente te hace ladrón, pero mi hermana tenia miedo y emitió uno de sus clásicos "mmm" agarrándose de la manija de la puerta. ;)

Oídos sordos a sus miedos avancé con el auto, eran curva y contra curva y a medida que los metros iban ascendiendo mi sonrisa se iba dibujando más abiertamente. En alguna curva pude vislumbrar un aspa. ¿O era mi imaginación? pero al llegar a la cima los vi. El Parque Eólico
Antonio Morán
. ¡Me salía de la vaina! como dirían los cubanos.



Enormes molinos de viento se erigen sobre el Cerro Arenales a una elevación de 400 Mts por encima de la ciudad, generando energía limpia. ¿Por qué limpia? Por que a diferencia del petróleo o el agua, esta energía es provocada por el viento, que no presenta ningún impacto ambiental en el planeta. Se evita el consumo de productos contaminantes y no renobables, y eso a mi me llena de alegría. Me hincha el alma. Los primeros molinos fueron colocados en el año 1994 siendo los primeros del continente. En esa época generaban 250w de energía, hoy los nuevos generan 750w, un promedio anual de 6500KW de potencia. Todo un logro para un país como el nuestro.

La altura de estas construcciones es de 41 metros, mientras que su rotor tiene un diámetro de 44 metros. Cada aspa pesa 2,600kgs. Pueden imaginarse el sonido cuando te paras debajo de ellos, es el de una turbina de avión que espera despegar en algún aeropuerto. Me llené de energía positiva, nuestro planeta esbozaba una sonrisa desde ese cerro.


Salimos de Comodoro Rivadavia para seguir rumbo norte. Un poco mas al norte de Garayalde sale la ruta 30E que te lleva a Camarones. En perfecto estado esta ruta nos dejó en un santiamén en la ciudad donde pensamos, se estaba llevando a cabo la Fiesta del Salmón.

Entramos hasta la costa, donde está ubicada la oficina de turismo. Me bajé para comenzar a averiguar sobre todo lo que ocurría en la ciudad y para mi descontento, la fiesta había caducado el día anterior. Tuvimos una charla con un señor que apareció de los cuartos traseros de la finca, quien dijo ser el hijo del guarda parque del Cabo dos Bahías. De donde vienen, hacia donde se dirigen... y terminó recomendándonos que en vez de pagar los $30 de la entrada a la reserva faunística de Punta Tombo visitáramos los pingüinos de aquí y realizáramos un desvío para visitar el Dique Ameghino y continuar hacia Gayman y Davalon. Nos pareció correcta la propuesta y decidimos tenerla en cuenta.

Le preguntamos sobre los dos campings que había en el pueblo, y nos informó que era uno solo. El precio era de $10 por persona, más $10 de carpa, más $15 del auto. Quedamos anonadadas. ¿$45 por pasar una noche en carpa? No era posible y me quejé. Le dije que me parecía que el hecho de que no tuviera competencia le daba margen al dueño de aplicar costos desmesurados, ya que el camping más caro que habíamos pagado en ese mes había sido Calafate, que fueron $17 por persona, incluyendo el auto. (Y ya nos parecía aún estafa)

Nos despedimos del hombre diciéndole que íbamos a colocar la carpa e irnos a visitar el Cabo. Fuimos al camping donde negocié con la mejor sonrisa Kolinos una rebaja ($26 por todo) y después de armar las cosas, a eso de las 1900Hrs partimos a ver los pingüinos.

No se esperan lo que sigue. Es muy Almodóvar.

Una ruta de ripio se separa de la avenida principal hacia la izquierda y un cartel indicador te señala el desvío. Comenzamos el recorrido de curvas y contra curvas subiendo unas pequeñas elevaciones, donde vimos zorros rojos y grises, choiques, aves de todo tipo, incluyendo unas gigantescas skuas, y llegamos al primer punto Playa Elola y Caleta Sara. Pasamos por una edificación que estimamos sería la del guarda parque, donde dos postes sostenían una soga, que se encontraba en el piso. Seguimos viaje y dimos finalmente, luego de 30kms. Con el estacionamiento donde estaban los pingüinos. Sin bajarnos del auto no podíamos creer la aglomeración de frac en el área. Eran cientos, negros y grises, bamboleándose en cada paso.




Al abrir la puerta del auto vemos una 4x4 que viene a toda marcha estacionar pegado a nosotras. Un señor de porte grande se bajo con dificultad para respirar. Sentí un poco de temor, estábamos a 30 Km. de alguien y este hombre se veía grande, pero me dije "esto también va a pasar y será anécdota". Para suavizar la tensión del aire digo "Hola, buenas tardes, como le va?" En un tono al pasar...

- Pésimo me va... ¡¡PESIMO!! -comenzó a gritar- Ustedes tenían que haber parado en mi casa, no tenían que seguir de largo!

Respiré aliviada al ver que se trataba del guarda parques. Le pedí disculpas, le dije que recién habíamos estado con su hijo y que no nos informó que debíamos parar. Tampoco que existía un cargo de entrada, motivo por el cual seguimos de largo. No lo tranquilizó y el griterío siguió, y siguió y siguió... hasta que me harté.

- Bueno, ya. Deje de gritarnos por que no sabíamos que estábamos haciendo nada mal. Le pido que me baje el tono, yo lo trato con respecto así que mantengámonos dentro de este parámetro.

Y siguió y siguió y siguió al punto que temí por su corazón. Para cortar por lo sano y viendo que a mi se me iban también subiendo los colores (solo un leoninos puede saber la reacción de una leonina cuando de harta de algo) decidimos subir al auto e irnos, informándole que volveríamos al día siguiente.

Camino a su casa y escoltados por él, decidimos tomar un desvío hacia el "Club Náutico" que entendíamos tenía un restaurante donde uno podía probar delicias del mar. El lugar era una casa antigua, con unos tráiler venidos a casas rodantes. Entramos y había dos mesas ocupadas por una pareja extranjera, esa típica tez pálida con pecas y ojos claros de los nórdicos, y otra con dos argentinos. Pedimos ver el menú pero nos informaron que como había acabado recién la fiesta del salmón no tenía nada, pero que si deseábamos podíamos ir a almorzar mañana que recibían nueva mercadería. Acordamos que lo haríamos y nos pusimos a conversar un rato con los otros viajantes.



La noche esta entrando en el horizonte, y volvimos al auto para emprender el camino. Me encanta la ruta pero no de noche. Siendo que soy prácticamente la única que maneja a Priscila, mi auto, prefiero elegir las condiciones propicias.

Nos acercamos a la casa del guarda parque y vimos otros dos postes con una cuerda, esta vez elevada. Decidimos relajarnos, tratar de evitar que se produjera otro incidente y frenamos el motor a la espera de que el buen hombre apareciera. Unos minutos bastaron para verlo salir en boxers y camiseta, caminando resignadamente hacia nosotras.

- Pero ven que tengo razón!? Ven que no LEEN!? Allá hay un cartel que dice que para salir tomen ese desvío. Caramba con ustedes!

Di marcha atrás y me fui por donde el indicaba.

Unos metros de silencio y no nos pudimos contener. Entramos a reír a carcajadas limpias, las lágrimas caían por las mejillas y simplemente tuve que parar para poder controlarme. No nos podía haber pasado DOS veces! Pero el ser humano es el único que se tropieza dos veces con la misma piedra. Llegamos a la ciudad y comimos en una casa de comidas. No queríamos hacer más nada.

La mañana siguiente luego del desayuno levantamos campamento y partimos nuevamente al Cabo dos Bahías. Con mucho control de nuestra risa. Decidimos que íbamos a leer todos los carteles y papelitos tirados en el camino para hacerlo "todo bien". Evidentemente este hombre se tomaba las cosas muy en serio y personales, y no queríamos hacerlo enojar ni perder el tiempo.

Llegamos nuevamente a la casa del guarda parque y salió el mismo señor a nuestro encuentro:

- Hola, buenos días. Bienvenidas al Cabo dos Bahías. (Señala un panfleto). Sigan derecho pro este camino y van a ver un cartel indicador donde esta el estacionamiento de La Pingüinera. Por favor, no salgan del camino de maderas, recobrar el área sobre el hasta el final, y no se acerquen a mas de 1 metro de ellos por que las pueden picotear. Una vez que hayan terminado la visita pueden ir a ver el punto panorámico. Existen dos, yo les recomiendo que no vayan a éste (señalando uno de los caminos en el mapa) aun que ustedes van a hacer lo que se les de la gana. Pero ésta otra esta en mejor estado. Son $3 por persona. Después van a ir a almorzar al Club Náutico?"

Era todo muy loco, pueblo chico infierno grande. El área es divina, pero todo con nosotras era muy bizarro.



Fuimos a ver los pingüinos, y todo se borró de la mente. Estos increíbles seres nos dejaban entrar en su hábitat con una gran curiosidad por nosotras. Se nos acercaban bastante, y podíamos ver algunos rituales de cortejo entre ellos. Habían juveniles cambiando plumaje y muchos machos incubando los huevos. Cientos. El gutural sonido de llamada es una repetición de tres cortos gritos con un largo alarido elevando sus cabezas bien erguidas y extendiendo sus alas.

Las skuas sobrevolaban el área en busca de pichones al descuido. El terreno de piedra caliza blanca estaba minado por los nidos que excavaban con sus patas, donde se depositan los huevos. Un poco más alejado: la costa donde se podían ver algunos entrando por alimento, mientras otros salían con sus cargas para sus crías. Lobos marinos y gaviotas estaban en las cercanías.

Permanecimos un par de horas con estas divertidas aves hasta que fuimos al punto panorámico. Allí pudimos ver con claridad el Golfo San Jorge y su extremo, donde habíamos estado tan solo ayer, en Cabo Blanco. Imaginamos su faro y el increíble paisaje. Estamos justo en el extremo Norte de la gran C que presenta el mapa Argentino en su costa atlántica.





Volviendo para la ruta decidimos que, como íbamos a tomar el té Gales en Gayman, no íbamos a almorzar en el náutico. En cambio almorzaríamos frutas. Pasamos por la oficina del guarda parque y tomamos el desvío correcto. Unos 10 Km. mas adelante se ecnontraba estacionado un vehiculo de la policía, y comenzamos a reir imaginandonos que se comunicaba por radio con el guarda parques para informarles que "las chicas no almuerzan en el nautico hoy".






sábado 10 de febrero de 2007

Puerto Deseado

Continuamos la Ruta 3 hacia el Norte con muchos baches, supuestamente en refacción, pero no veíamos trabajadores, solo asfalto quebrado, o más bien: parches de asfalto en el ripio... suena más realista.

El tiempo que nos demoró este imprevisto hizo que tuviéramos que dejar de lado el desvío de la Ruta 49 que nos llevaría a Monumento Natural de Bosques Petrificados. La erupción de volcanes ocurrido en el período jurásico (150 millones de años atrás) cubrió todo y fosilizó araucarias enteras que se petrificaron. Quizás antes de las próximas elecciones de la Provincia de Santa Cruz se pongan al día y pavimenten no solo la Ruta 3, sino todo el desastroso ripio del sector cordillerano.

A la altura de Jaramillo se encuentra el desvío de la espectacular Ruta 258 que conduce hacia Teller y Puerto Deseado. Un placer el descanso para mis amortiguadores y eje. Que paz. Luego de unos cuantos kilómetros vimos un desvío hacia la izquierda que leía "Estancia la Madrugada" donde había leído se encontraba el Refugio de Vida Silvestre Cañadón del Duraznillo, lindante con la Reserva Científica Monte Loayza. Queríamos visitar ambos lugares, así que allí nos desviamos.

Ripio nuevamente, pero lo que es peor y se está tornando mi enemigo numero 1: guarda ganados. Algunos tienen los barrotes doblados y son filos contra las cubiertas, así que en cada uno tuve que bajar a 20 Km. para cruzarlos. En todos estos lugares encontrábamos cosas extrañas. Calaveras de corderos, o incluso corderos muy jóvenes ahorcados y colgando de los postes. Primero lo asociamos con las folclóricas "Luces Malas" pero posteriormente decidimos que sería para ahuyentar al ganado de intentar pasar al otro lote...




Finalmente llegamos a la Estancia La Madrugada para encontrar su tranquera cerrada y con cadena y candado, sin ningún cartel que advirtiera horarios ni nada. Nuestra desilusión fue grande, pero un último toque de optimismo tocó a la puerta y pensamos que quizás había otra entrada mas adelante. No había nada. Recorrimos unos 50 Km. sin ver una construcción siquiera. Unos cuantos guanacos y estos extraños corderos en cada pasa ganado, pero nadie a quién preguntar NADA. Aparece una finca y un peón se asoma, encorvado, cojo y muy mayor.

Decidí bajar del auto e ir a su encuentro.


- La Estancia la vendieron. Ya no permiten el acceso.
- No PERMITEN el acceso?

Mi asombro no daba crédito a sus palabras, pero tampoco pretendí una respuesta del buen hombre. No puedo entender como se puede negar el paso a lugares de este tipo, no entiendo como ser permite que formen parte de una propiedad privada. Aquí es donde se ubica el APOSTADERO PROVINCIAL MAS GRANDE DE LOBOS MARINOS de 1 PELO, y es hogar de miles de aves y mamíferos marinos.


Estas cosas me producen una impotencia indescriptible. Es el desorden eterno de nuestro país, la falta de organismos que regulen estas cosas, supervisen y cuiden de estos lugares.


Seguimos hacia adelante, luego que este señor nos informara que si así lo hacíamos, llegaríamos a la Reserva Natural Intangible de Cabo Blanco, nuestro próximo destino. El paisaje de estepa patagónica desértica con algún que otro puñado de ovejas se tornó nuestra compañía constante. Pasamos junto a dos salinas... y no me pregunten la razón: me transportó a Etosha, en Namibia.

Los reflejos amarillos lavados por el sol de los pastos desérticos, el contraste de la salina blanca... faltaba una jirafa recorriéndola y cebras en el horizonte. En Etosha existe un "lago" que cuenta con MILES de km2 de extensión pero poca profundidad, por lo que, terminada la temporada de lluvias se seca y ofrece el mismo panorama. Incluso aquel árbol solitario estaba en el lugar correcto... esto es lo mas maravilloso de viajar: un lugar te puede transportar a otro en un abrir y cerrar de ojos.


Finalmente llegamos al Cabo Blanco. Un majestuoso Faro de ladrillos, inaugurado en 1917 nos recibió en la cima de una elevación. No podíamos creer lo pintoresco del paisaje. Subimos la empinada escalera de acceso al faro y descubrimos sobre la izquierda una extensísima playa de muchos kilómetros donde un enorme elefante marino (aún desde aquella altura) se asoleaba en sus arenas.


A nuestro frente el Faro, detrás la roca iba descendiendo hacia el mar, primero en forma de explanada, luego abruptamente. El mar embravecido por los vientos, que no dejan de soplar. A nuestra derecha: unas formaciones rocosas que sobresalen del mar, plagadas de lobos de dos pelos y leones marinos. El cielo azul lo enmarcaba todo. Unos peñascos te permitían bajar y recorrer las distintas vistas. Al acercarnos mas al borde del acantilado vimos una de la rocas, a unos 2 Km. de la costa mas bien altas donde descansaban 3 o 4 bestias. Obviamente deberían haber subido a ellas cuando la marea era alta, ya que no se veía posible ruta de ascenso. De pronto una de ellas decidió que ya había tenido suficiente sol y se arrimó al borde de la roca para lanzarse al agua en caída libre de unos 5 metros. Fue tan elegante, un clavadísta nato sin temor alguno.


De pronto se nos acercó un hombre. Era un oficial de la Armada, cuidador del faro. Yo no podía conmigo misma frente a tanta belleza pero mi hermana fue mas generosa y se puso a charlar con el muchacho, que, Quién sabe cuándo! había charlado con alguien la última vez.


Hice varios videos cortos, me senté a admirar tanta naturaleza, ese perfecto ecosistema donde siento que pertenezco. Los vuelos sincronizados de los cormoranes imperiales, grises y de cuello negro con alguna gaviota cocinera sonaban a vals, y desaparecían detrás de la esquina del acantilado. Mentalmente me anoté dirigirme hacia allí mas tarde para localizar el hogar.


Al regresar al faro no encontraba a mi hermana por ningún lado. La llamé pero no había respuesta. El viento era interesante pero sabía que ella no iba a meterse en ninguno de los peñascos sin mí por su vértigo, así que miré hacia abajo, donde estaba estacionado mi auto; nada. Recorrí un poco el lugar, estaba la casa del guarda farolero no se veía nadie dentro y mis aplausos para avisar de mi presencia eran arrastrados por el viento y el ensordecedor sonido de las olas rompiendo. Caminé nuevamente hacia el acantilado que daba sobre esa extensa playa y descendí para ver un poco el área; tampoco.


Regresé al faro y de pronto la escucho llamarme. Se había puesto a charlar con el oficial y la llevó dentro de la casa donde le mostró fotos viejas del faro y le pidió que firmara el libro de visitas. Una sonrisa cómplice se dibujó en nuestros rostros y luego de despedirnos bajamos nuevamente la escalera.


Se veía hacia la izquierda un pequeño cementerio. Unas pocas cruces pertenecientes a los antiguos trabajadores de las salinas. Tumbas anónimas. Ninguna lleva inscripción, son meras cruces de madera que alguna vez fueron pintadas de blanco. Un precario cerco las rodea protegiéndolas de quién sabe qué, y descansan en un paisaje natural envidiable. No pude evitar pensar que era el lugar perfecto para hacerlo.


Seguimos un sendero caminando por unos 800 metros hasta que dimos con una formación rocosa desde donde podíamos escuchar el romper de las olas del mar. No alcanzábamos a verlo, pero las leves ondulaciones del contorno de las rocas hablaban de baños y erosión marina. No eran ásperas ni punzantes, algunas incluso tenían algas donde se formaban pequeñas piletas de agua. Comencé a trepar, encontrando un camino para avanzar y ascender, que me fue permitiendo ir penetrando hasta vislumbrar unas "explosiones" de agua que se elevaban por sobre las rocas esporádicamente, aún sin llegar a ver el mar.


- "¡Acá está el sifón!" - le grite a mi hermana.
Es difícil comunicarse en estas áreas costeras de la Patagonia. Los fuertes vientos te ensordecen y aún estando al lado de la persona con la que hablas "las palabras se las lleva el viento".


Al atravesar la última de las rocas quedamos atónitas con las vistas: a nuestro lado, "el sifón", una suerte de embudo entre grandes rocas por donde penetraban con la fuerza de los vientos las olas del mar, para chocar contra una pared granítica y elevarse unos 4 metros, dependiendo la marea. Hacia adelante las grandes rocas sobresalían del mar con sus densas poblaciones de mamíferos marinos, y entre ellas ese clásico nado coordinado que realizan en grupo cuando se encuentran en aguas donde habitan sus predadores, como los tiburones y las orcas, en esta área y época. A nuestra derecha una enorme roca, cuya primera impresión daba la sensación de ser blanca, una cormoranera real. Mirándola detenidamente descubrías que era el guano de las aves acumulado por cientos de años.


Todo esto ofrecía una panorámica increíble con los "trajes" de los cormoranes; grises o blanco y negro de los Reales. Habían algunas pingüinos, gaviotas cocinera, pato vapor, y algún ostrero perdido. Estuvimos un largo rato absorbiendo y disfrutando la belleza del lugar escondido de nuestras costas. Un refugio de naturaleza, un lugar que impacta.


Los contrates eran agudos. El cielo azul profundo de esos días que soñás cuando llueve, el blanco de la piedra de la cormoranera con los rojos y negros de los ostreros, los blanco y negro de los cormoranes, los azules oscuros de las profundidades marinas con los turquesas claros de las áreas playas. El aroma de sal lavaba cualquier olor desagradable que pudiera originarse tanto por los pájaros como por los lobos y leones marinos. Los sifones se producían rítmicamente con un intervalo de 3 oleadas.


Emprendimos el regreso a la tierra plana y vimos una deteriorada estructura que alguna vez, quien sabe cuando, supo ser el hogar de alguien. Quizás de algún trabajador de las salinas, o del antiguo cuidador del faro. Lo cierto es que su posición, justo frente al mar, al borde del acantilado, debe haber hecho muy feliz con sus vistas a sus habitantes. Qué más se puede pedir que vivir rodeado de tremendo ecosistema?


Llegó el momento de partir y nos subimos a Priscila para desandar parte del recorrido que hicimos para venir por la ruta 91. Luego tomamos un desvío que decía Puerto Deseado, la ruta 14. Otra vez la estepa patagónica con los guanacos, las ovejas, y los corderos colgando de los pasa ganados. Con una variante: los carteles locos de un estanciero que REALMENTE NO DESEA QUE ENTREN A SU PROPIEDAD.

(Difícil imaginar que tuviera tanto cazador furtivo cuando no nos cruzamos ni un auto en lo que llevábamos del día!)

Uno de los ya temidos guarda ganados dañó una cubierta. Tuve que parar al costado del camino para cambiarla. Debido a que la de auxilio que me quedaba estaba al fondo del falso baúl, tuvimos que vaciar todo para poder acceder a ella. Comida, carpa, mochilas, aislantes, cocina, todo: FUERA. Saque la rueda y comencé a aflojar antes de colocar el gato, los tornillos con una patada seca en cada uno. Cuando comencé a levantar el auto una camioneta 4x4 paró a ver si estábamos bien. Muy amables. Terminé de cambiarla y volvimos a cargar el baúl para seguir viaje. Una lagartija curiosa se acercó, y debido a mi fascinación por ellas le hice un retrato...



A unos 30 Km. de Puerto Deseado de pronto se levantó un viento muy fuerte. Más fuerte que los familiares. De pronto la arena comenzó a volar y la visibilidad bajó de forma considerable. Por un momento me dejé llevar mentalmente e imaginé estar en el Sahara al comienzo de un Siroco. :) Aun con los vidrios cerrados se podía sentir lo poderoso del viento que hacia sentir empujones en la carrocería. Tuve que bajar la velocidad para contrarrestar los efectos del viento. Encendí mis valizas. Sabía que no había nadie, pero también estaba acercándome a una población y las probabilidades eran mayores de haber autos circulando. La luz se iba tornando cada vez más tenue y decidimos para el auto para disfrutar de la tormenta.




Llegamos a la ciudad. Apenas uno entra desemboca en su puerto, chocando con la costa. Grandes buques carga contenedores y una gran población de gaviotas Olrog y petreles gigantes sobrevolaban el área de los barcos pesqueros en busca de restos... El viento seguía soplando feroz. No se veía nadie en sus calles. Una 4x4 que se encontraba estacionada encendió sus luces de freno y supe que había alguien dentro. Le preguntamos si sabía donde quedaba el camping municipal, y muy amablemente nos dijo que la siguiéramos.

En el camino íbamos ya hablando con Cynthia sobre la posibilidad de usar un albergue, ya que iba a ser imposible levantar la carpa en ese viento. Efectivamente la empleada nos dijo lo mismo, y nos dio la dirección de la Oficina de Turismo local para ubicar alojamiento y opciones de cosas para ver.




La Srita. sentada en un escritorio que nos atendió no tenía la mejor predisposición, o quizás veníamos muy mimadas de las otras oficinas que religiosamente visitamos en cada localidad donde estuvimos. Yo sabía de una isla cercana, La Isla de los Pingüinos, donde habita una clase única de la región, los de penacho amarillo. Le pregunté como podía hacer para visitarla y me dijo que una empresa ofrecía los viajes en gomón hasta allá por $200 por persona.


- "$200!! Pero mire que no quiero llevarme un pingüino! Y, dígame, con el auto y por nuestra cuenta, que ofrece el área para visitar?"

- "ah, no... si no toman excursiones pueden ir por este camino
(señalándolo en un mapa ínfimo) y acá (haciendo una cruz) frenar y van a ver una isla, a unos 25 Km. de la costa donde hay unos lobos marinos"

Nos dio la sensación que "si no dejas tu dinero acá, entonces no tenemos nada que ofrecerte". Acto seguido le preguntamos por algún albergue y nos dijo que probáramos suerte en el albergue municipal.

El viento seguía soplando y subimos al auto para ir hacia allá. Al abrir las puertas, aun que más no fuera por un breve instante, el interior del auto se llenaba de arena. La srita. que nos atendió nos dijo que tenía una habitación doble pero que no podía dárnosla hasta hablar con la dueña. La llamó y al cortar nos informó que "ella decía" que no estaba disponible.

- "Es una mujer muy especial. Vayan a la oficina de turismo y hablen con "X" que es muy amiga suya, y seguro que la convence que se las dé".
((Perdonen mi francés, pero "andat la put q´te pareau" ))

Nos dirigimos hacia el hotel mas barato que decía nuestra guía "Residencial Las Bandurrias" ($70 la habitación doble con baño privado y desayuno incluido). Teníamos 2 camas, baño con ducha privada y agua caliente, TV con cable!, un lujo asiático... Qué más podíamos pedir!?

Para amortiguar este "gasto estrafalario" propuse cocinar en la habitación. Repentinamente a mi hermana le agarró un ataque de risa. No podía parar y las lágrimas corrían por sus mejillas. Se abrazaba el vientre y trataba de hablarme pero las palabras eran ahogadas por un nuevo jajaja-

Logró articular algo después de un buen rato:

- Nooooo! mira hasta dónde hemos llegado!"

Mi mente se posicionó en la suya y vi las cosas desde donde ella las estaba viendo. Me uní en esa risotada que te hace doler la barriga y las mandíbulas...

La ventana de nuestra habitación daba justo hacia el estacionamiento, así que me fui al auto y separé en una bolsa la cocina, un tubo de gas, una olla, un paquete de spaghetti, condimentos, unas morillas compradas en El Bolsón a precios desorbitados y un tarro de crema que acaba de comprar en el mercado para tal fin. Los pasé por la ventana y volví a la habitación. Cynthia se estaba preparando para su soñada ducha privada y yo me dispuse a colocar las cosas en un lugar donde no hubiera peligro de incendio. Puse las morillas con un poco de caldo a rehidratarse, cuando escucho a mi hermana gritar desde el baño:

- "Nena! ¡No sale agua!".
Me hizo recordar la escena de "Esperando la Carroza" cuando la hija de China Zorrilla le grita, con el shampoo en la cabeza, que se había cortado el agua.

Fui a la recepción y estaba la empleada charlando con un hombre en pose de ser "lo que el medico te receto para esta noche" y supuse al instante que se trataba de la misma persona que mi hermana me había descrito cuando fue sola al auto a buscar cosas de su equipaje.

Le expliqué la situación y levantó el teléfono para llamar a quien, asumo, sería el dueño. Al cortar me dice:

- "Ya ayer le había avisado que se estaba acabando el agua. Pero él no me creyó. No te preocupes, AHORA TRAEN EL AGUA"

Una frase incongruente si las hay. Una localidad pegada a un río y deben TRAERLES el agua?. Con los ojos bien abiertos por el asombro le dije:

- "la traen!?"

- Si, ahora viene el camión y nos carga el tanque. Va a demorar un ratito, una media hora, pero no te preocupes que llega".

Volví bien confundida a la habitación. No existen las bombas de agua? y con estos pensamientos aun en la cabeza le digo de forma automática a mi hermana que ya había llamado y que ahora iba a venir el camión para cargar los tanques.

No pudo con ella. Envuelta en la toalla se tuvo que sentar en la cama ya que la envolvió un nuevo estadillo de carcajadas. Por supuesto a mi me cayó la ficha y no me pude contener.

- "Estamos en el triangulo de las bermudas, el "Twilight zone"!" - No podíamos parar.

Finalmente el agua llegó, cenamos unos deliciosos spaghetti con morillas y crema y de postre unas gigantes cerezas del mercado local. Bañadas, nos tiramos a ver una peli... pero yo estaba agotada de tanta risa.

Por la mañana tenía una goma baja. Al preguntarle a la empelada de turno aparece el personaje de anoche y me dice ser gomero. Yo no daba crédito a mis oídos. Era todo como una película, todo muy bizarro en este pueblo. Le pido entonces que me recomiende un lugar donde ir a cambiarla y me da la dirección. Vacío la carga del baúl, cambio la rueda nuevamente y la dejo a mi hermana sentada en la vereda de la hostería, con todos los bártulos. Al llegar al gomero el tipo YA ESTABA AHÍ. Fue muy gracioso verlo, tuve que contener las ganas de reírme en su cara.

El empleado del lugar arregló la de auxilio y la otra y regresé al hotel. Estacioné el auto en la puerta y la dejé a mi hermana cargando nuevamente el baúl mientras yo entraba a lavarme las manos que estaban sucias de haber cambiado las ruedas.

Al salir la reencuentro a las carcajadas... No podía explicarme, cada intento era interrumpido por otra oleada de risa. No podía contenerse! finalmente el aire la ventiló, y logró decir aun riendo:

- " Pasó una señora que se me acercó y me gritó: ESTACIONADA CONTRA MANO JUSTO FRENTE AL TRIBUNAL DE FALTAS!"

Reímos a más no poder. Decididamente el viento del día anterior, esa gran tormenta de arena fue premonitorio: nos decía que no debíamos venir a este lugar.

Felices de hacerlo, partimos hacia nuestro próximo y feliz destino: Camarones.